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El presente resumen se limita a una parte de este trabajo en la que la autora describe una determinada relación del analizado con la interpretación, a través de la cual se ven relaciones de objeto infantiles y mecanismos de defensa tempranas. Al mismo tiempo analiza la transferencia, o sea los procesos muy tempranos del analizado con los primeros objetos en relación con el analista.
Al referirse a la conexión entre los fenómenos esquizoides y maníaco-depresivos, señala que son parte del desarrollo normal ciertas fluctuaciones entre las posiciones esquizo-paranoide y depresiva y durante un cierto período del desarrollo aparecen entremezcladas e interactuantes. De ahí que en el desarrollo anormal esto influya en el cuadro clínico tanto de algunas formas de esquizofrenia como de perturbaciones maníaco-depresivas. Lo ilustra con el caso de una paciente maníaco-depresiva que en una etapa del análisis, a pesar de cooperar con el analista, asistiendo regularmente a las sesiones, asociando libremente, refiriendo sueños y dando material, no daba sin embargo a las interpretaciones la respuesta emocional, y las recibía más bien con desprecio. Con muy poca frecuencia había una confirmación consciente de lo que el analista sugería. Sin embargo el material con el cual ella respondía a las interpretaciones reflejaba un efecto inconsciente. La poderosa resistencia presentada en esta etapa del análisis parecía provenir de una parte de su personalidad solamente, mientras que, al mismo tiempo, la otra respondía a la labor analítica. No era solamente que partes de la personalidad no cooperaran con la analista; estas partes parecían no cooperar entre sí, y en esa época el análisis era incapaz de ayudar al paciente a lograr la síntesis.
Al hablar de ciertas defensas esquizoides, la autora señala que, según su opinión, el fracaso del paciente en su contacto con el analista y la falta de respuesta a sus interpretaciones se debe en gran parte a los procesos de escisión. El paciente mismo se s