You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El propósito de este trabajo es mostrar las dificultades en el aprendizaje y su relación con el fracaso en la elaboración del duelo.
El paciente cuyo historial presento, cuenta en la actualidad 8 años y fué enviado al análisis por manifestar temores de muerte, y dificultades para aprender. Es el mayor de cuatro hermanos, y según el testimonio clínico, el desarrollo de su pene es exagerado de acuerdo a la edad y contrastando además con el de su hermano de 6 años que acusó una mal formación genital (hipospadia). Su lactancia se prolongó hasta los 8 meses, siendo su destete muy doloroso después de un día de ayuno. Fué el único de los cuatro hijos amamantado por la madre.
Con la familia vivía una pariente A, mucho más joven que la madre, con quien el niño mantuvo frecuentes juegos sexuales.
A raíz de la muerte de A en forma repentina e inesperada reactiváronse ante la mente del niño acontecimientos que confirmaron sus situaciones de ansiedad temprana, su primer duelo, acaecido por un destete muy doloroso.
El tamaño desproporcionado de su pene, unido al hecho de la hipospadia del hermano menor, la lactancia de 8 meses, comparada con la de 15 días dada a sus otros hermanos, condicionó en el paciente una predisposición a la omnipotencia, negación e idealización de su pene y de su vínculo con A, sustituto de la madre.
Este mecanismo de omnipotencia fracasó con la muerte de A, en forma repentina e inesperada (porque él no podía retenerla con vida a pesar del tamaño de su pene) y aceleró el proceso de enfermedad caracterizada por los siguientes síntomas; temor a la muerte, y dificultades para contar los números en sucesión. Sólo lo hacía hasta 5 en la época en que falleció A, como si el tiempo se hubiera detenido allí a los 5 años.
Es interesante resaltar cómo los padres contribuyeron a sus fantasías diciéndole que A, se había ido por mucho tiempo pero que algún día volvería, que se había vuelto vieja en un día y que por eso se murió mostrándole en una oportunidad la tumba de A.
Com