You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Conclusiones teóricas: Encontramos que las tres actividades autoeróticas observadas y discutidas representan etapas en las relaciones de objeto. La naturaleza de las relaciones objetales es la determinante de la particular actividad autoerótica elegida. Aquélla es también expresada por la forma que toma tal actividad.
Desde este punto de vista nuestra presentación debería haber comenzado con el “rocking” (balanceo, hamacarse). Aquí la relación objetal fué la más primitiva, una relación narcisística primaria. Ésta es causada por una personalidad materna que no permite formación de relación de objeto alguno. La forma que toma es una actividad no-objetal de la tendencia libidinosa.
La actividad coprofágica se halla en otro nivel. Aquí tenemos una relación de objeto real, pero distorsionada, con un objeto parcial. La formación de una relación objetal se hace posible a través de una actitud materna consistente durante un tiempo apreciable. La distorsión es causada por un cambio en la personalidad de la madre que a su vez es mantenido durante un período apreciable. El objeto centra sobre sí mismo las tendencias agresivas y libidinosas.
En el juego genital las relaciones de objeto son satisfactorias y permanecen adheridas al objeto libidinoso gracias a su constante facilitación de tales relaciones objetales. Aquí la actividad autoerótica permanece dentro del marco del total de las actividades objetales del niño y es una actividad subordinada de importancia menor.
Resumen: Un grupo de 170 niños fué observado durante el primer año de vida a fin de ver la incidencia de tres actividades autoeróticas, juego genital, balanceo y juego con materia fecal. Las relaciones madre-hijo se establecieron como el factor variable entre los factores ambientales que pudiesen afectar este grupo. Dos grupos de control fueron empleados en que el factor variable fué mantenido lo más constante posible: un grupo de niños con familia, con óptimas relaciones madre-hijo, y un grupo de niños institucionali