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Para una comprensión psicoanalítica la representación mental de los “objetos no puede ser definida como una simple percepción sensorial”. Es necesario distinguir claramente entre sistema psíquico de percepción y aparato sensorial de percepción. La percepción consciente ocurre después que la experiencia sensorial física (tanto la exteroceptiva como la propioceptiva) ha sido elaborada en el inconsciente y esto sucede tanto en el estado de vigilia como durante el sueño.
Para comprender el problema de las percepciones debemos suponer que el yo tiene múltiples funciones, entre las que se incluyen las percepciones sensoriales simples y las representaciones internas de objetos.
La catexia de los “objetos externos” se produce en el yo y no en el mundo de tiempo-espacio. El narcisismo secundario es un modo especial de revestir a una parte del yo; a aquella parte que se percibe como “sí mismo”. El retiro de la catexia del “objeto externo no se realiza del objeto al yo (Freud) o del objeto al ello o al sí mismo físico (Federn), sino que es un desvío energético de una parte a otra del yo. La hipótesis de múltiples partes del yo permite inferir que en el sistema perceptivo del yo las relaciones entre dichas partes es variada.
La “percepción real” de Federn define la idea de coincidencia, o bien la falta de ella, entre percepción en tiempo-espacio y experiencia perceptiva interna. Diferencia correctamente juicio de realidad del convencimiento interno del sentido de realidad que uno puede tener sin utilizar criterio alguno de realidad del mundo tiempo-espacio.
La visión interna del sí mismo es sólo una parte del yo y coincide, cuanto más, en forma limitada con la “realidad externa”. La parte del yo que internamente no es percibida concientemente o es considerada como “no sí mismo”, puede, a pesar de esto, coincidir con la realidad tiempo-espacio.
León Sapochnik