You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Referido a tres instancias clínicas se demuestra el uso de situaciones de realidad adversa bien manifiestas como una defensa formidable en psicoanálisis. La movilización de los conflictos infantiles en la transferencia estimuló la dramatización
de impulsos instintivos reprimidos. La repetición compulsiva de experiencias pasadas, o sus derivaciones, fué motivada por la esperanza de lograr la gratificación de persistentes anhelos infantiles. El desplazamiento de la catexia de recuerdos reprimidos a derivados estuvo económicamente al servicio de atenuar la ansiedad concomitante, invocando defensas de racionalización para mantener los impulsos peligrosos en represión. La selección del “acting out” racionalizado como un modo particular de resistencia, tiene sus razones específicas en cada caso y debe ser analizado como tal fuera de su contenido específico. Estos pacientes entremezclan sus conflictos latentes con exigencias situacionales que aislan estos complejos del análisis. Como ya observó Glover: “Cuando, aunque por un breve espacio de tiempo, el paciente exterioriza una resistencia efectiva y total, estamos más cerca del núcleo de sus conflictos”. El desplazamiento de la catexis del ello al dominio del yo se mantuvo por las necesidades más recientes de refuerzo móvil para competir con las fuerzas dinámicas del inconsciente. La convergencia final de las diversas defensas específicas en acción repitieron regresivamente los modelos históricos de dominar los estímulos masoquistas por medio de la actividad motora.
León Sapochnik