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Los usos múltiples y equívocos para los que se utiliza el término “psicoanálisis” plantean el problema de si las continuas confusiones a su respecto podrían aclararse por medio de una definición más precisa del término. Se presentan brevemente argumentos para demostrar la creciente necesidad de una clara distinción entre el psicoanálisis como teoría, por una parte, y como método por la otra.
La expansión histórica del psicoanálisis y el desarrollo de una ilimitada “psiquiatría dinámica” convierten al psicoanálisis, como teoría, en un término mal definido y demasiado extenso. Por otra parte, como método científico de observación (la situación analítica) no ha variado en sus alcances.
Luego de un período de dilución, difusión y confusión, ha ido alcanzando gradualmente una mejor definición. El autor propone que la palabra “psicoanálisis” se utilice únicamente para significar un área en crecimiento de la ciencia (“teoría”). Pero como, por otra parte, cada vez se extiende más el uso de la palabra “psicoanalítico” como adjetivo aplicable a innumerables formas de actuación, se sugiere que las distintas actividades psicológicas se designen claramente por medio de expresiones distintas (por ejemplo: técnica de acuerdo al modelo primitivo, terapia por el ejemplo, etc.). El hecho de que algunos utilicen la palabra en un sentido, que no es el mismo para otros, sin que ninguno de los grupos lo haga en forma explícita, parece ser motivo de una considerable y continua controversia al respecto.
León Sapochnik