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Este libro no es fácil de leer. Pero recompensa al lector por su esfuerzo. Porque lo que impone un ritmo lento a su lectura, es justamente su riqueza de material y el gran acerbo cultural de su autor. Oliveira documenta todas sus hipótesis con abundante literatura clásica y moderna, con comentarios sobre el antiguo testamento y material antropológico. De todo eso resulta una obra de sumo interés psicoanalítico y cultural.
En su introducción Oliveira nos lanza un desafío: que el mito de Orestes y la trilogía de Esquilo (el tema del matricidio, pues) llegarán a ocupar para las teorías del psicoanálisis actual el mismo lugar central, que el mito tebano y Edipo Rey de Sófocles (incesto y parricidio) ocupa para el psicoanálisis de la época de Freud.
La obra que estamos comentando, consiste en dos trabajos sobre el mismo tema, ligados por un curso de pensamientos en evolución. En el primer trabajo encontramos ya el tema del matricidio, pero encubierto todavía por el material perteneciente al drama edípico. Oliveira centra su estudio alrededor de un elemento mitológico, la leyenda de la torre de Babel, surgido en el análisis de un paciente. Sigue, así, el camino elegido por Freud, de unir análisis clínico y aplicado, para mostrar la interrelación entre la evolución del individuo y de la sociedad. Nos descubre, a través del análisis de su paciente, cómo detrás del temor edípico a la castración existe una angustia mucho más arcaica e intensa, capaz de llevar a la desintegración del yo: el temor a la madre destruida y destructora. (El paciente expresa su drama en términos simbólicos que nos parecen de extraña belleza cuando, por ejemplo, pregunta a su analista: “¿Sabe usted que en las bananas se ocultan las arañas?”)
El trabajo contiene abundante material y notables aciertos como, por ejemplo, la reinterpretación del mito del arca de Noé o la demostración que cada paso de la evolución cultural colectiva y libidinosa individual posee y se expresa a través de su propio mito.
Mientr