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Los autores transcriben los primeros resultados de una investigación sobre casos de reacciones de aniversario en pacientes hospitalizados. Después de transformarse en padre el paciente desarrolla una psicosis o una severa neurosis que parece la representación de un aniversario, o de hechos importantes de su propia infancia, particularmente la pérdida del padre o de la madre.
El presente estudio ha sido realizado sobre material psicótico pero con pacientes cuyo principio de realidad se ha mantenido intacto hasta después del matrimonio. Parten del postulado de que el síntoma psicótico hará eclosión cuando el paciente se aproxime a la edad en que se produjo la muerte de su padre, o cuando su propio hijo llegue a la edad que él tenía cuando murió su padre.
Una primera comprobación es la de que el cuadro es más frecuente en las mujeres que en los hombres en la proporción de 5 a 1, constituyendo esto el material de un estudio que se está haciendo por separado. A su vez es más frecuente el número de mujeres que han perdido a sus madres.
Presentan dos casos clínicos detallados, uno el de una esquizofrenia catatónica y el otro de una paranoica. En ellas tratan de demostrar los autores que el aniversario es algo más que una mera coincidencia.
Resulta decisivo el período del desarrollo en que el niño ha sufrido la pérdida. En la mayoría de los casos estudiados la muerte de la madre se produjo antes de los 12 años, predominantemente entre los 7 y los 12. A pesar de corresponder esto cronológicamente al período de latencia, el material investigado sugiere que una fijación preedípica puede ser uno de los factores que provocan un trauma mayor cuando muere la madre. Este trauma disminuye en importancia cuando el niño establece una relación satisfactoria con una buena madre substituta.
Plantean la pregunta del porque han encontrado tan pocos casos de aniversario en hombres, cuando el cálculo de probabilidades de pérdida de un padre es igual tanto en el varón como en la mujer. Aunque supe