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Al señalar los distintos factores que regulan las relaciones entre los analistas es muy importante insistir sobre los aspectos negativos que dañan la buena marcha de las instituciones pero también sobre los hechos positivos, que favorecen su desenvolvimiento.
El hecho de pertenecer a un grupo de estudios que cumple cinco años de funcionamiento dentro de una profunda armonía y productividad nos incita a exponer los factores básicos que han fundamentado su constitución y desarrollo.
En primera instancia es preciso contar con una concordancia en los puntos esenciales que se desarrollan en el grupo de estudios, referidos a algunos principios que en el caso de nuestro grupo son:
La aceptación de la necesidad del análisis individual prolongado y la reanudación periódica del análisis durante toda la actividad del analista.
La aceptación de la concepción kleiniana y por ende de la teoría dual de los instintos.
La existencia de finalidades y normas comunes de investigación y labor tanto teóricas como técnicas (referidas especialmente en nuestro caso a los niveles fetales).
La aceptación de ciertas condiciones generales relacionadas con la higiene social y mental del analista que contribuyen a hacer factible la labor común.
La unidad del grupo en la lucha contra los factores externos de resistencia a sus ideas y principios que tiende a llevar a una elaboración exogámica de la agresión favoreciendo el ligamen erótico del grupo.
La pugna interna por la defensa de la experiencia renovada y la discusión de las modificaciones posibles de las técnicas y teorías aplicables al individuo o al grupo.