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La teoría de la técnica psicoanalítica ha sido uno de los tópicos menos tratados en la literatura psicoanalítica. El libro de K. Menninger viene así a cumplir con una verdadera necesidad. Es, además, fruto de una vida dedicada al psicoanálisis en todos sus aspectos, durante 40 años de labor. El espíritu que reina en todo él libro es expresado, explícitamente, al referirse el autor a los resultados de un psicoanálisis exitoso. Dice (pág. 178): “El analizado aprendió a vivir, a amar y a ser amado y a vivir con eso… Aprendiendo este simple hecho y reconociéndolo como principio universal, del que su propia experiencia personal es sólo un ejemplo, representa el comienzo de una identificación constructiva de él mismo con el universo, con la realidad, con otras personas… Hay pues una filosofía y una ética implícitos en la experiencia psicoanalítica, niéguelo quien quiera. Está implícito que el amor es lo más grande en el mundo…”
El libro se divide en siete capítulos, cada uno de los cuales corresponde a uno de los problemas fundamentales de la teoría de la técnica. La organización del libro refleja así fielmente los aspectos esenciales de la realidad de la situación analítica. La exposición es sumamente clara y didáctica, empezando el autor siempre de nuevo con lo simple y adelantando paso a paso a lo más complejo. Una serie de diagramas originales facilitan al estudiante el aprendizaje. Pero también el analista experimentado encontrará mucho en este libro: muchas consideraciones que traen luz a aspectos oscuros, otras que plantean lúcidamente problemas que incitan a pensar, y otras que provocan dudas y obligan así a profundizar en el estudio de los diversos tópicos.
Antes de referirme a uno u otro de los capítulos y temas tratados, quisiera citar una opinión del autor, expresada en el prefacio, dadas las importantes implicaciones que tiene. Dice Menninger (pág. 11):
“Además, pienso que la actitud de los psicoanalistas ha cambiado con respecto a quién debe ser dada la experie