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Nuevamente insertamos en esta sección una carta que no pertenece a un analista argentino. M. Spira es suiza de origen, pero afincada durante mucho tiempo en nuestro país realizó entre nosotros su formación analítica hasta llegar a ser miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina. Permaneció entre nosotros, colaborando y trabajando activamente hasta hace cinco años, en que partió con su equipaje lleno de conocimientos, de vitalidad y entusiasmo. Su éxito en Suiza donde ejerce actualmente las funciones de analista didáctica nos satisface grandemente y deseamos que llegue a ella, a través de esta página, nuestro cálido estímulo y felicitación.
Hace cinco años que por diversas razones decidí volver a mi país de origen (Suiza). Primero me instalé en Neuchat el, pero unas pocas semanas después una entrevista con el Dr. de Saussure me decidió a cambiar nuevamente de ciudad y fuí a radicarme en Ginebra. En esa entrevista, el Dr. de Saussure, que había regresado recientemente de una larga estada en Nueva York, me habló de su proyecto de reunir en Ginebra un cierto número de psicoanalistas con el fin de crear un instituto psicoanalítico que permitiría a los suizos y a otras personas, provenientes de países extranjeros, que llegaran en busca de análisis, encontrar el ambiente adecuado. Desgraciadamente, ese proyecto alentador no se ha realizado y todavía sigue siendo una esperanza.
Tan pronto como me instalé en Ginebra, pedí fecha a la Sociedad Psicoanalítica Suiza para presentar un trabajo clínico; ésta me fué otorgada para un año después, y mi trabajo me valió el título de miembro adherente de esa Sociedad. Al año siguiente presenté un segundo trabajo, esta vez teórico, y como consecuencia pasé a ser miembro titular de dicha Sociedad.
Son más o menos veinte los estudiantes que siguen su formación analítica en Ginebra, y una gran parte de ellos son extranjeros. El Dr. Saussure, el Dr. Gressot y yo tenemos en nuestras manos la
Page 276formación de estos estudiantes adultos. Pero,