You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La pérdida de objeto señalada por Freud como factor desencadenante puede ser vivida como tal a raíz de la muerte, enfermedad, separación o frustración. En estos casos los pacientes inconscientemente creen que su agresión ha producido omnipotentemente dicha pérdida y la ansiedad que se moviliza en ellos responde a la descripción de las ansiedades tempranas en la relación madre hijo, tal como han sido expuestas por Melanie Klein en la posición depresiva.
Freud ha señalado asimismo que la depresión puede instalarse a raíz de un ataque al yo o al narcisismo. El autor expresa haber encontrado el origen actual de la depresión en la constatación por parte de los pacientes, de que ellos o su vida estaban incompletos en cierta forma, siendo su sensación predominante la del fracaso. Esto debe ser referido a la concienciación de la disociación y negación de partes de la personalidad al producirse la ruptura de los mecanismos de defensa maníacos. Las partes disociadas y negadas además de contener rasgos agresivos, incluyen también la capacidad del yo para sobrellevar el sufrimiento, capacidad que el paciente no ha podido integrar bien en su infancia. Considera que dicha capacidad es una función sintética normal del yo, que corresponde a la denominada por Melanie Klein como capacidad para elaborar éxitosamente la posición depresiva.
En estos casos, la enfermedad depresiva representa el reconocimiento por parte del sujeto del temor o la convicción de haber perdido ciertos aspectos de su