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Ante todo creo que convendría completar la pregunta que sirve de título a esta comunicación, con otros interrogantes:
¿Qué significa negar?, o, mejor dicho, ¿qué es la negación?, y luego, ¿qué se niega?, ¿cómo se niega?
Supongo que la mayoría de ustedes están ya familiarizados con los conceptos psicoanalíticos y su terminología. De modo que conocerán los principales mecanismos de defensa, dado que la negación está incluída entre ellos. Sin embargo considero útil decir dos palabras acerca del conflicto neurótico y de las formaciones defensivas a que da lugar.
El conflicto neurótico es el resultado de una lucha entre una tendencia que pugna por descargarse y otra que trata de evitarla. En términos de “instancias, es una lucha entre el ello y el yo.
Puede haber conflicto también entre dos exigencias instintivas opuestas; así, por ejemplo, la homosexualidad que reprime impulsos heterosexuales cuando éstos no son tolerados, el sadismo que reprime el masoquismo o viceversa, etc. Pero en realidad, uno de los instintos está al servicio del yo, que lo utiliza en este caso como un agente de la defensa, ya que no puede haber en realidad conflicto puro entre instintos, desde que los instintos pertenecen al ello (inconsciente) y allí rigen las características del proceso primario. Vale decir, que allí, en el inconsciente, digámoslo de paso, el principio de contradicción no existe (dos pulsiones antagónicas pueden coexistir simultáneamente); no hay sentido cronológico (sólo existe el presente), de modo que faltan las leyes temporales y espaciales; la realidad externa es sustituida por la interna: predomina el lenguaje simbólico, y actúan los mecanismos de desplazamiento, condensación, identificación y proyección.
Volviendo al conflicto neurótico, tengo que agregar que el yo no sólo tiene que luchar contra las tendencias instintivas, sino también contra los estímulos, tentaciones, peligros y reclamos del mundo exterior. Este último aspecto, que implica además la censura moral, está rep