You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La autora describe un tipo de defensa en la transferencia en donde la imagen de sí mismo del paciente es proyectada en el analista que representa a la madre como fuente de sus suministros narcisísticos.
Comenta rápidamente algunos aspectos del paciente y la reacción agresiva que éste tuvo cuando el analista le señaló un hecho que no estaba de acuerdo a la imagen que tenía de sí mismo que era contradictoria con la realidad.
Esta reacción puso en evidencia la función de la imagen irreal (defensa contra los impulsos hostiles), su alianza con el analista y la concepción que del analista tenía el paciente.
Esta imagen irreal surgía de la fantasía y no trataba de obtener la confirmación por la evidencia sino por el juicio que emanaba de otra persona, en este caso el analista. El contenido de esta imagen derivada de su Yo ideal.
Desde que esta imagen de sí mismo estaba inevitablemente catectizada con libido narcisística, la reacción en su transferencia era de carácter narcisístico, pues lo que proyectaba era una imagen de sí mismo compartida e incluída en el analista.
Dice la autora que podría ser comparado con un objeto de elección extremadamente narcisístico en la vida real de un individuo con la importante diferencia que el fenómeno tiene lugar en la transferencia y por lo tanto está sujeto inevitablemente a la necesidad de repetición.