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La fábula del asno que murió de hambre por no poder elegir entre dos haces de heno igualmente atractivos, resulta una buena metáfora para mostrar el drama del carácter indeciso. Para poder salvarse de la indecisión y dejar librada la elección a una fuerza extraña, el héroe griego aparece como obligado por “Ananke” a realizar sus actos, por los cuales, sin embargo, es considerado responsable a pesar de su inocencia. Edipo no sabe que mata a su padre y se casa con la madre, es el destino, y por eso en el momento de actuar no tiene ningún conflicto. El sentimiento de culpa no aparece porque está reprimido y proyectado en el destino.
Después de indagar en qué lugar es colocada la culpa en la escena, en la Edad Media y en la Edad Moderna, el A. cita un cuento corto de Oscar Jellinek, “La madre de los nueve”, estudiado por E. Bergler. Durante la guerra entre católicos y protestantes, después de la derrota de estos últimos, se establece un juicio a los rebeldes. Una mujer es elegida para matar a uno de sus nueve hijos, para vengar así la muerte de los hijos de un conde. La mujer, en un acto de desesperación, no pudiendo decidir por ninguno de sus hijos, mata al único hijo sobreviviente del conde, por lo cual es condenada a morir con sus nueve hijos.
La dificultad en encontrar una solución se debe a la debilidad del yo. La ambivalencia implica la existencia de dos corrientes, no siendo ninguna de las dos ego-sintónica. Fue la ambivalencia de la madre lo que llevó a la muerte a todos. Ella trató de escapar a su ambivalencia al hacerse matar conjuntamente con sus hijos, era demasiado difícil elegir. “El haz de heno bueno se convierte en ‘malo’ si se lo compara con el que se deja”.
El A. analiza luego un poema de Pál Gyulai, “La Sra. Pokai”, que es el nombre de la madre de dos jóvenes que han sido condenados a muerte como castigo por haberse rebelado. La madre trata de ablandar el corazón del príncipe y sólo consigue la salvación de uno y es ella la que debe elegir cuál de los do