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De acuerdo con el concepto clásico, el autor considera que un sueño típico es aquel cuyo contenido manifiesto aparece de un modo estereotipado y que frecuentemente ocurre en diversos individuos.
Estos sueños lo mismo que ciertas fantasías, mitos y leyendas, no son originales de un individuo, sino que derivan de los deseos infantiles universales reprimidos, que existen en todos los seres humanos. Representarían los deseos y anhelos colectivos de una nación.
Se refiere en particular a la leyenda popular de la Mitología Griega en la que los muertos, para llegar a los campos Elisios o al Hades, debían hacer transportar su alma en un bote conducido por Charon. Utiliza este mito para llamar la atención de que, aun en la vieja Grecia, como sucede actualmente, se suponía que era necesario un vehículo para transportar el alma del muerto.
Relata un mito descrito por M. Bonaparte denominado “El Mito del Cadáver en el Coche” que contiene la predicción de un cadáver que va a ser transportado en un coche; y luego pasa a comentar si son sueños de distintos pacientes de ambos sexos en que el paciente es ya pasajero, ya conductor de algún vehículo, típicamente un automóvil, en cuyo asiento trasero viaja un cadáver que generalmente es su padre o se identifica con su padre o su hermano mayor.
En cada caso alguna situación actual reactiva tempranos recuerdos del conflicto edípico. Estos pacientes, sin excepción, han tenido severos disturbios pre-edípicos con severa ansiedad de castración y tendencia a la regresión.
En general estos sueños de muerte del padre representan un deseo de muerte edípica o una fantasía contrafóbica en que el padre es salvado.
Muestra otra similitud con el mito edípico donde, en lugar de caballos que