You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El autor establece una diferencia entre juegos de niños inventados por ellos y los juegos clásicos de la niñez. Luego pasa una revista sucinta a algunas teorías de la psicología académica acerca de los mismos. Considera que estas explicaciones son muy limitadas para lograr entender el significado específico de un juego en particular y, por el contrario, el juego, como un dato de investigación psicoanalítica y como técnica standard de la terapia psicoanalítica con chicos, ha permitido una comprensión mucho más profunda e interesante.
Waelder resume las teorías psicoanalíticas del siguiente modo: como instinto de “control”, satisfacción de deseos, asimilación de experiencias abrumadoras de acuerdo con el mecanismo de compulsión a la repetición, transformación de pasividad en actividad, formas de evadirse de la realidad y del superyo, fantasías acerca de objetos reales. También, formas de expresión, en que el sonido puede exteriorizar necesidades que no pueden ser expresadas verbalmente, o de otros modos, como una función del yo para controlar áreas de la vida, especialmente aquellas en que el yo encuentra su sí mismo, su cuerpo y su rol social deficiente y rezagado.
La tesis del autor es que en los juegos clásicos intentan controlar ansiedades específicas asociadas con las situaciones individuales que no son capaces de resolver en la realidad. Un juego clásico tiene un sentido subyacente, que es percibido inconscientemente, tanto por el niño como por el adulto. Que el juego sea considerado apropiado o no, depende de si se lo siente como propio para la edad del niño o de si es un juego que debió haber sido ya “controlado” en su pasado.
Continúa pasando una rápida revisión a cinco juegos clásicos muy comunes. Uno de los más primitivos es el juego de esconder la madre su cara y súbitamente