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La finalidad de esta comunicación es el estudio de algunas de las dificultades de la enseñanza en un seminario de la teoría de la técnica psicoanalítica en general y de la teoría de la técnica kleiniana en particular.
Creemos que de esta manera podremos ayudar al estudiante a transformar en real comprensión o cultura la información que tiene acerca del tema.
Enseñarle la teoría de la técnica psicoanalítica, cualquiera sea ésta, implica enseñarle a realizar una doble labor: unir sus conocimientos teóricos con los prácticos con los que no siempre está en armonía, y llegar a saber por qué ha elegido una técnica u otra; esto le permitirá adquirir una real independencia en su elección. Para ello es indispensable el cotejo con otras teorías de la técnica y con ese criterio se enfoca el programa de este seminario.
Al dictar dicho seminario en equipo formado por tres analistas pertenecientes a diferentes generaciones, nos dimos cuenta al cotejar impresiones, de que si bien en ese momento frente a la enseñanza de la teoría de la técnica kleiniana parecía existir entre profesores y candidatos una fácil comunicación, ésta encubría un tipo de resistencia frente a la asimilación de lo desconocido. Esto se traslucía por escotomas, dudas o desconocimiento de algunas situaciones básicas que no estaban en relación con el resto de sus conocimientos.
Nuestro equipo comenzó a comparar sus experiencias anteriores, ya sea como profesores o como candidatos.
Uno de nosotros dictó hace doce años este mismo seminario tomando como texto la teoría de la técnica de Fenichel.
El enfoque de Fenichel era indiscutido entonces y las normas que daba concordaban con las aplicadas por los analistas didácticos a los estudiantes del curso. El curso, por lo tanto, transcurría en armonía entre profesores y candidatos y las dificultades que se limitaban a la comprensión de ciertos temas se resolvían fácilmente. Por supuesto que esto no implica que no existieran inconscientemente dificultades semejantes a las que