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El tratamiento de un paciente depresivo, con características melancólicas y el estudio teórico del tema, me permitieron comprobar coincidencias casi totales entre los postulados de Freud y Melanie Klein, surgiendo así, por lo menos para mí, un panorama bastante claro sobre distintos aspectos de esa enfermedad. Pude constatar asimismo que esas coincidencias ya habían sido estudiadas por Herbert Rosenfeld [16], pero con otro enfoque.
Trabajando con el esquema postulado por Rosenfeld como causas psicogenéticas de la depresión, pude particularizar los siguientes señalamientos de Freud y Melanie Klein.
Un factor constitucional. En este punto Freud y Melanie Klein concuerdan totalmente. Freud pone el acento sobre la ambilavencia [1] y Melanie Klein lo encara como incremento del sadismo oral y de la avidez [2].
La actuación del instinto de muerte. Sigue la coincidencia. Freud señala [3] que una parte del instinto de muerte, en base al proceso de identificación, es disociada del yo y dirigida hacia el superyo, quien a su vez la vuelve contra el yo. Melanie Klein [4] puntualiza que el instinto de muerte es sentido como la amenaza de ser destruido desde adentro, ansiedad ésta que lleva a la división del yo, del objeto y de los impulsos.
La oralidad. Nueva coincidencia. Freud sienta el concepto de introyección canibalística, merced al cual el objeto amado y perdido es instalado en el yo [5] y destaca con Abraham la regresión oral [6]. Melanie Klein señala la división temprana del objeto, la introyección del objeto bueno, punto focal para el desarrollo del yo y la introyección del objeto sentido como destrozado por la avidez, que se convierte en fuente de las ansiedades persecutorias [4].
El narcisismo. Rosenfeld no ve una absoluta concordancia. Freud destaca la identificación narcisística con el objeto, realizada en forma ambivalente, de tal manera que una parte de la carga erótica retrocede hasta la identificación y otra hacia la fase sádica. El yo dirige su hostilidad contra sí m