You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
La autora, toma como punto de partida para el tema el autoanálisis del analista, cuyo modelo es el análisis que Freud hizo de sus propios sueños y del cual se deriva, la contratransferencia. Señala al respecto que el criterio de selección
abarca la contratransferencia, el ideal del yo y las relaciones interpersonales de cada uno.
Sostiene que en el terreno de la selección de aspirantes las emociones personales del didacta entran en juego en forma predominante, buscando a tal fin escoger aquellos postulados que puedan ser considerados como sus herederos ideológicos y en los cuales se pueda proyectar en el futuro. Sería por este motivo que se ha procurado utilizar técnicas impersonales, como los tests.
Estudia a continuación las razones externas e internas que han determinado la preocupación actual por el tema, enunciando entre las primeras el gran incremento del número de estudiantes a partir de la última guerra, la aceptación del psicoanálisis en general y el prestigio como así también el éxito económico. En cuanto a los factores internos, señala la tendencia de la generación “mayor” a idealizar el pasado y a atribuir a la juventud falta de seriedad; considera que ello es debido al aislamiento de épocas anteriores, en contraposición con la situación actual, en la que las universidades, los hospitales y las asociaciones científicas se hallan abiertas a esta disciplina. Postula que esta situación ha, producido temores claustrofóbicos, de los que no se tenía conciencia plena y que esos temores se convirtieron ahora, frente a las nuevas circunstancias, en ansiedades agorafóbicas mezcladas con el temor de que se pierda la herencia analítica al diluirse con otros métodos y otras disciplinas. Destaca que en esos temores entra en juego también cierta culpabilidad, por disfrutar de cosas mejores que los predecesores. Surge así la autoacusación de oportunismo, que es proyectada en los postulantes. Como otro aspecto de este problema, incluye el tema de los analistas no médicos