You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Señala el A. lo poco que se ha hecho sobre el tópico. Apenas si Missriegler mostró que todos los hechos e impresiones en una vida de cuarenta años estaban reflejados en el primer sueño de un paciente y Saul estudió el notable significado de los recuerdos tempranos que reside en el hecho de que tienen la misma naturaleza y estructura que los sueños. Compara el A. al primer sueño con una confesión católica: no solamente debe contener los elementos básicos del conflicto neurótico, sino también el acto de entregarlo al analista para que éste lo absuelva temporariamente. Surge esta concepción de postulados en el que muchos psicoanalistas convienen. El deseo de permanecer al pecho materno constituye no solamente el más importante deseo del niño, sino que el significado mental de este acto es retenido a través de la vida (Freud) plasmando los procesos ideativos del adulto. No debe sorprender que este deseo acose al paciente al entrar en análisis. Pero este deseo engendra culpa y junto con la necesidad de permanecer puro y sin mancha al pecho, se hace persecutorio. Este conflicto se reflejaría en el primer sueño del paciente. Porque “con la ayuda del inconsciente todo sueño, en el proceso de formación, crea una demanda al yo por la satisfacción de un instinto (si se origina del ello) o por la solución de un conflicto, la eliminación de una duda o la toma de una decisión (si se origina en un resto de actividad preconsciente en la vigilia)” (Freud). El primer sueño no sólo resuelve temporariamente un conflicto instintivo, sino que intenta eliminar la duda que ha deslizado un importante resto diurno: el acto de entrar en análisis. Pero el paciente ha comenzado su análisis para curarse y también para continuar su constelación neurótica individual y obtener la gratificación de sus deseos infantiles con el uso de la “magia” del analista, hecho éste totalmente inconsciente. El sometimiento al poder de la magia del analista, renunciando a la propia magia que ha fracasado y se ha to