You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Este trabajo surge como una necesidad en la búsqueda de claridad conceptual. Claridad conceptual tanto más necesaria en cuanto se hace más vasto el campo del conocimiento psicoanalítico. Con cada adquisición se abren nuevos interrogantes y aunque el esfuerzo parezca en un principio escasamente fructífero, es necesario detenerse para reunir los datos conocidos y ordenarlos si eso es posible. El riesgo es agregar más elementos de confusión o dispersión. Tal es lo que puede suceder con los conceptos de omnipotencia y magia en tanto se revisan las ideas de aquellos que se han ocupado más especialmente de esos temas.
A partir de los conceptos de Freud, omnipotencia y magia han quedado unidas y en muchas oportunidades se han empleado ambos términos con un significado equivalente o por lo menos sin que se intentase o se pudiese diferenciarlos claramente. Debe establecerse, a mi juicio, que el hecho de que vayan unidos (no en todos los casos, según creo) no quiere necesariamente significar la misma cosa.
Lo que a mi criterio ha perturbado enormemente el esclarecimiento acerca del concepto de omnipotencia es su adjudicación exclusiva o más bien el intento de su adjudicación exclusiva a los mecanismos de defensa maníaca. Así, en la manía se controla omnipotentemente, o se niega omnipotentemente.
De todos modos y aún cuando no se hable de manía siempre la omnipotencia es inseparable de una idea de fuerza que acompaña a los mecanismos de defensa. Por lo común se entiende aún cuando esto no sea expreso conceptualmente que, por ejemplo, la negación omnipotente es mucho más intensa que la simple negación. ¿Es ésta entonces sólo una consecuencia del sentimiento que se produce como consecuencia de la manía o del ejercicio de las defensas maníacas?
Creo que no, la omnipotencia debe ser separada de todo encuadre psicopatológico. Así podremos llegar a saber si realmente es una entidad existente de por sí. Para ello será necesario describirla en sus aspectos dinámicos, tópicos y económicos.