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La función observadora y la función de experimentar, son actividades vitales del yo en el proceso psicoanalítico (A. Freud, R. Sterba), y lo que los autores denominan “función observadora de integración” es de tal significación, que las deficiencias y disfunciones de esta capacidad demoran, si no impiden, los beneficios terapéuticos de las terapias de “insight.”
Luego de definir la “función observadora de integración”, describen y discuten algunas de sus manifestaciones y cualidades. Señalan que es de particular importancia la diferenciación de las funciones yoicas de observación y experimentación; la relación entre percepción, cognición y afecto; la modulación de los afectos; la observación de los procesos del yo en contraste con la observación de sí mismo; los mecanismos yoicos y la autoobservación. Diferencian entre los procesos yoicos en la auto-observacvión, y las maneras de informar en el tratamiento psicoanalítico. Las posibilidades de este último incluyen: relatar, admitir o impartir, siendo esta última el nivel más alto en el proceso de información, y se logra cuando el paciente es capaz de informar al analista acerca de su contenido mental, sin que el proceso de información esté excesivamente cargado de intenciones agresivas o libidinales.
Discuten la integración “más allá del insight”, señalando que: “La disociación del yo facilita la experiencia y la observación simultánea. Esto corresponde a las funciones sintética e integradora, cuyo resultado es el insight. En el proceso terapéutico se nota en algunos momentos que el logro del insight no es en sí mismo