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Partiendo de una breve reseña bibliográfica con algunas consideraciones personales sobre los conceptos psicoanalíticos, el autor desarrolla la siguiente hipótesis: “Considero que el psicopático mantiene una relación con un objeto ideal interno que le permite evitar o eludir parcialmente a la persecución interna y externa”.
“El problema de la simbolización”, “La comunicación en el psicopático” y “Narcisismo”, son los puntos que desarrolla en la primera parte del trabajo.
En la segunda parte, presenta material clínico, a través del cual expone sus interesantes puntos de vista sobre la técnica del cómo y el qué interpretar:
“Estos pacientes tienen una enorme intolerancia para la angustia, y al interpretar debemos estar permanentemente atentos a cualquier signo de la misma, dosificando nuestra intervención de acuerdo más a lo que puedan aceptar, que a lo que estamos viendo en el material.”
“Una intervención a destiempo, una verbalización inadecuada, y aun la urgencia para interpertar, es en la mayoría de los casos el resultado de identificaciones masivas del paciente, que nos llevan a ‘actuar' con las palabras como ellos lo hacen, ya que en su lenguaje es acción.”
“Por su déficit de simbolización, nuestras palabras muchas veces adquieren un sentido en virtud de la forma en que son dichas, más que por el significado de las mismas.”
Basándose en estas consideraciones y en los puntos de vista de diferentes autores sobre el problema de la interpretación, el doctor Prego Silva comenzó a modificar —en su práctica clínica con pacientes psicopáticos— el modo de interpretar:
“En primer término procuré prestar la mayor atención a mis vivencias contratransferenciales, evitando intervenir cuando me sentía impulsado a interpretar, haciéndolo recién cuando había podido resolver ese sentimiento de urgencia *. De ese modo me desprendía de la actuación a la que me impulsaba la paciente.”
“En segundo lugar, evité con el mayor cuidado promover en ella una ansiedad para la que no estuviera capacit