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En la “Introducción” el autor afirma que los adolescentes viven en un constante estado de perturbación interna. Las presiones internas son mayores que en cualquier otro período de la vida. Los estudiantes universitarios viven bajo muchas presiones, que incluyen las resultantes de los fenómenos de la adolescencia, las altas expectativas de la temprana adultez, y las tensiones de la competencia y los logros que son propias de la vida universitaria. El suicidio es un problema grave en las universidades; se lo ubica como la tercera causa principal de la muerte, y la segunda en algunas universidades.
En 1966 hubo 350 suicidios en los Estados Unidos, entre estudiantes universitarios, es decir, algo más que el 5 por 100.000 (promedio más alto que en otros grupos de edad). Se puede estimar la cantidad de intentos de suicidio en esta población: se acerca a 15.000 por año.
En “La razón del suicidio adolescente”, Peck señala que Litman realizó un estudio de los suicidas adolescentes en Los Angeles durante un año, 1962. Encontró que los suicidios masculinos se producían en un número que era superior al doble de los femeninos, y las formas elegidas por los varones eran más violentas (revólveres o colgarse), mientras que las mujeres usaban píldoras.
En el grupo de mujeres había una historia de problemas psiquiátricos y suicidas, mientras que los varones eran en su mayoría tranquilos, obedientes, estudiosos. Las formas extremas de conducta, como el suicidio, no se producen sin claves prodrómicas o hechos antecedentes, sino que en cierta medida pueden ser predecidas. Pero la