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Lehmann opina que un sueño repetitivo que Freud relata en su Interpretación de los sueños es autobiográfico.
En dicha obra aparece expuesto como si fuera el sueño que un médico tuvo desde su infancia. Su contenido manifiesto incluye un león amarillo. Dicho contenido procedía de un adorno de porcelana de dicho color que representaba a un león y que había sido el objeto infantil favorito de Freud.
Lehmann persigue el significado y trascendencia de este sueño en la vida de Freud. A menudo Freud identificaba al psicoanalista con un león. También en su escritorio tenía un cuadro que representaba a San Gerónimo con un león dormido, agradecido al santo, porque le había sacado una espina de sus garras. Hay una fotografía de Freud acariciando a un perro chow-chow, que un comentador comparó con un león. Destaca Lehmann el sueño “revolucionario” de Freud sobre el Conde Thun, donde hay una flor “diente de león”, (“piss-en-lit” en francés o sea literalmente orina-en-cama), y la asociación de Freud de haberse orinado a los siete u ocho años en el cuarto de su padre Jacobo. Este último exclamó entonces: “Este muchacho nunca llegará a nada”. A esa edad Freud leía la Biblia de Philippson, y en ella Jacobo maldice al primogénito de sus doce hijos, Reubén, por haber realizado un coito con una de sus concubinas en