You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Una finalidad de los sueños es la satisfacción alucinatoria de deseos infantiles prohibidos. El contenido manifiesto de los sueños se relaciona 1) con el preconsciente; 2) los sucesos actuales (restos diurnos que funcionan como un socio industrial). El contenido latente se relaciona con 1) el inconsciente, 2) experiencias y fantasías infantiles (que funcionan como un socio capitalista). El trabajo del sueño enmascara los deseos infantiles y permite así su satisfacción alucinatoria, sin despertar al durmiente. Freud (La interpretación de los sueños) expresa que el sueño es “un sustituto de una escena infantil modificada al ser transferida a una experiencia actual”.
Los sueños de castigo serían aparentes excepciones a la función de satisfacción de deseos, pero en ellos se satisfaría al Superyó. También ocurriría esto en los sueños de angustia, en los que fracasa el trabajo del sueño. Opuestos a éstos son los llamados “sueños desde arriba”, en los que el trabajo del sueño es tan exitoso que no se descubren los deseos inconscientes infantiles a través de las asociaciones. En 1920, en Más allá del principio del placer, Freud se refiere a los sueños que reproducen experiencias