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En el presente trabajo me ocupo de fas satisfacciones de deseos, tal como las describe Freud en relación con los sueños. Señalo su importancia secundaria en la génesis de los sueños y también la naturaleza frecuentemente maníaca de los mismos, los contenidos tanáticos latentes encubiertos por otros vitales. Describo luego dos tipos de pensar durante el dormir. Hago resaltar después cómo en el trastorno del juicio de la realidad que es la alucinación onírica, intervienen reacciones de espanto, provocadas por contenidos traumáticos. Finalmente procuro delimitar la constitución y el preciso momento de presentación de aquellas situaciones traumáticas alucinógenas.
A veces, de una manera demasiado abreviada, se define a los sueños como satisfacciones de deseos. Ahora bien, según la teoría psicoanalítica, tal como la expuso Freud, cualquier realización psíquica implica satisfacciones de deseos. En términos amplios éstos son deseos de Eros y de Tánatos, del Ello y del Superyó o expresados por su energía, de la libido o la mortido. Lo único que se escaparía a las satisfacciones de deseos serían, siguiendo la moderna teoría psicoanalítica del Yo, las funciones yoicas primitivamente autónomas.
Abreviando menos la definición, decimos, siguiendo a Freud 5, que “el sueño es una satisfacción (enmascarada) de un deseo (reprimido)”. Dejando por ahora de lado el enmascaramiento, a la expuesta al comienzo la presente definición añade la idea de que los deseos satisfechos son los inconscientes reprimidos. Pero asimismo, según la teoría psicoanalítica, la misma definición puede ser aplicada a cualquier comportamiento psicopatológico, sea el que fuere y hasta a cualquier proceso psíquico que no sea la satisfacción directa de un instinto: “la teoría de todos los síntomas psiconeuróticos culmina en el principio de que también estos productos tienen que ser considerados como realizaciones de deseos de lo inconsciente” (6, cap. VIl, c); y ta