You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El concepto de contratransferencia se ha desarrollado en los últimos años siguiendo dos rumbos aparentemente opuestos. En consecuencia, se configuró dentro de la teoría psicoanalítica un tema de controversia que dificulta el intercambio científico entre los psicoanalistas. La divergencia surgió formalmente con ocasión del Il Congreso Panamericano de Psicoanálisis (Buenos Aires, 1966), cuando se comprobó claramente la discordancia entre los psicoanalistas estadounidenses y sus colegas sudamericanos.
Es evidente que la controversia se ha originado en varias otras relacionadas con la teoría y la técnica, particularmente en diversos conceptos que se referían a la transferencia y a su manejo, y en cuanto al momento cuando tienen comienzo las primeras relaciones objétales del niño. Aunque estemos frente a una dificultad emanada de muchas otras anteriores, juzgamos de interés revaluar plgunos puntos sobre esta cuestión, todavía oscuros y confusos, en una tentativa de contribuir a una eventual solución del problema.
La multiplicidad de aproximaciones a la contratransferencia, tanto en sus aspectos conceptuales como pragmáticos, puede ser claramente evidenciada en el exhaustivo relato que sobre el tema han realizado los psicoanalistas españoles Bofill y Folch-Mateu2. Ello no impide, con todo, que dentro del verdadero caleidoscopio conceptual puedan ser identificadas y discutidas dos corrientes principales.
a) Aquellos psicoanalistas que en líneas generales siguen la llamada escuela de la psicología del Yo, particularmente los estadounidenses por constituir mayoría abrumadora, y que consideran a la contratransferencia como algo ajeno, cualitativamente extraño a la posición emocional normal del terapeuta en la situación analítica, algo que viene a parasitar nocivamente el proceso analítico. De acuerdo con tal punto de vista, la contratransferencia no constituye un elemento que normalmente toma parte del proceso, sino que más bien es un factor exclusivamente perturbador para la bu