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Este trabajo, leído por su autor en la Academia de Medicina de Nueva York, el 22 de mayo de 1957, corresponde a la séptima de las Conferencias en el Aniversario de Freud —conferencias anuales establecidas en 1951 para celebrar el cumpleaños de Sigmund Freud y los progresos del psicoanálisis.
Señala el autor que alrededor del año 500 a.C., la ciencia natural comenzó con un repudio del sueño. Tres grandes nombres asociados con la visión científica del mundo, Galileo, Newton y Descartes, crearon también, con aquélla, el espectador irrelevante, idea de la cual Descartes es el formulador filosófico.
En su estudio, Bertram Lewin trata de mostrarnos, que el sueño, rigurosamente excluido del mundo de la ciencia natural por los científicos desde Heráclito hasta Ashby, podría ser la verdadera fuente de la visión del mundo del que fuera desterrado.
Cuando Descartes postuló su concepción científica del mundo lo hizo conforme a un sueño —el triple sueño del 10 de noviembre de 1619— que' logró preservar su reposo y que vino a constituir la descripción del mundo despierto que le permitió explicarlo científicamente. El sentimiento del Yo mental en el sueño llegó a ser la mente cartesiana, res cogitans; el cuadro del sueño se convirtió en materia cartesiana, res extensa. La separación, en el sueño, de la mente y la materia ayuda a preservar el reposo. También en su filosofía, Descartes prefiere separar mente y materia como