You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El trabajo del doctor Carlos Paz es muy interesante en varios aspectos. En primer lugar, porque se ocupa de un tema muy discutido y difícil como es el del psicoanálisis de pacientes “fronterizos”. En segundo lugar, porque no son comunes los trabajos psicoanalíticos sobre técnica que estén desarrollados con bastante detalle como para poder apreciar la forma de trabajo de cada autor.
Los “fronterizos” son pacientes con los que es difícil obtener buenos resultados terapéuticos y se ha discutido mucho si el psicoanálisis ortodoxo es el tratamiento más adecuado. Algunos autores señalan que el psicoanálisis clásico no es aplicable, que estos pacientes no son analizables en el sentido estricto de la palabra y que deben ser tratados con psicoterapia empleando otros enfoques, tales como técnicas más activas, directivas, con reforzamiento del Yo y orientadas hacia la realidad.
En este sentido, el autor se adhiere a los que piensan que el paciente fronterizo es analizable en ciertas condiciones y en especial teniendo en cuenta no solamente el paciente, sino también el medio familiar y el analista. Además, considera que el psicoanálisis debe ser estricto y de técnica kleiniana.
En el desarrollo de su trabajo, al referirse a aspectos técnicos con ejemplos prácticos, el autor aborda una serie de consideraciones que, además de ser indicaciones técnicas valiosas, plantean problemas de fondo sobre la técnica psicoanalítica en general.
Podríamos decir que desde el punto de vista de la técnica psicoanalítica el doctor Paz desarrolla su manera de entender y aplicar el psicoanálisis kleiniano a los pacientes “fronterizos”; en sus aportaciones se ve obligado por momentos a dejar claramente dicho, para que no se entienda de otra manera, que en su forma de trabajar él no se aparta de la técnica kleiniana, por ejemplo cuando se refiere a que una determinada interpretación podría considerarse de “apoyo” en sentido peyorativo, cuando en realidad no lo es, o también que otra interpretación podría