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Los comentarios de García Badaracco son una verdadera incitación al diálogo y lamento que límites de espacio y tiempo sólo me permitan responderle de manera parcial. Quiero destacar primero mi satisfacción por la casi total coincidencia de nuestros puntos de vista, coincidencia valiosa para mí por la amplia experiencia de García Badaracco en los problemas del psicótico, aunque le aclaro que no creo haber sido tan terminante en cuanto a la exigencia de una “técnica kleiniana”, pues la mayor parte del trabajo podría poner en duda mi exclusiva adhesión a esta ideología analítica. Me satisface mucho también su captación de mi intención latente de “plantear algunos problemas de fondo sobre la técnica psicoanalítica en general”; y dentro de esta línea García Badaracco se plantea los verdaderos alcances del concepto de psicoanálisis en sentido estricto, hoy en día. Como me extiendo ampliamente al respecto en la respuesta a Kernberg, me remito a ella para mostrar mi acuerdo con García Badaracco. Me parecen sagaces sus reflexiones acerca de los alcances que está tomando el análisis de los núcleos psicóticos en la actualidad, y de allí que tratamientos como los encarados con fronterizos contribuyen a esclarecer el psicoanálisis de otras estructuras psicopatológicas. Sus comentarios acerca de la posible coincidencia entre mucho de lo señalado por mí y autores de otras ideologías (Greenson y Wexler por ejemplo) y de lo necesario de establecer similitudes y diferencias si las hay, y de cómo complica esto el empleo de formulaciones diferentes, son coincidentes con una preocupación mía en tal sentido, aunque no soy muy optimista con respecto a la posibilidad de un esclarecimiento útil. Y digo esto porque tal esclarecimiento requeriría una tarea en común sobre teoría analítica, teoría de la técnica y materiales analíticos concretos. Pero a pesar de mi pesimismo a nivel internacional, espero poder continuar el diálogo con García Badaracco, para determinar si realmente estamos tan ce