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En el relato y el correlato anteriores se habló en relación con la Institución y la formación psicoanalítica, de autenticidad y de modas. Yo, por mi parte, lo haré desde la perspectiva del sometimiento.
El sometimiento a esquemas que se transforman en normas incuestionables, es una consecuencia de los miedos que en la Institución y en la formación se desarrollan generalmente sobrepasando y exagerando muchísimo los peligros reales y que más bien se relacionan con peligros fantasmátícos, aunque se apoyan en algunos hechos reales, algunos más indefinibles, otros más concretos, que se expresan, por ejemplo, como miedos a no ser aceptado, a no ser promovido, a no ser bien evaluado, etcétera. Pero el problema mayor, el que más nos debe interesar e inquietar, se plantea cuando este sometimiento se introyecta como autocensura y se convierte así en un veneno letal que ataca nuestro instrumento de trabajo: el pensamiento psicoanalítico, y con