You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
El doctor Morgenthaler fue elegido para abrir esta discusión, dándonos una visión general del tema. Tomó para eso sus observaciones durante el tratamiento de un homosexual. Pero temo que no cumplió con su misión en dos aspectos.
Los organizadores de este Congreso planearon dedicar los simposios a dos importantes tareas: 1) contribuir a los diferentes tópicos con toda la bibliografía importante. Por eso, si el tiempo lo permite, complementaré la interesante exposición del doctor Morgenthaler con sugerencias tomadas de otros esquemas referenciales. Y 2) centrar la discusión en nuevos problemas y contradicciones. Estos provienen, en parte, por lo menos, de los cambios que ocurren en el mundo, pero que nosotros, los psicoanalistas, a menudo no tomamos bastante en cuenta. Pero no abordar la problemática actual empobrece a nuestra ciencia y a nosotros mismos. Freud se ocupaba del mundo en que vivía.
Precisamente en el tema de identidad masculina y femenina hay tantos elementos nuevos por estudiar que sería desperdiciar este encuentro, si no intentamos discutirlos entre nosotros. Por eso intentaré esbozar algunos dejando de lado otros más profundos. Empezaré con la versión moderna del complejo de castración.
Freud centró el problema de la mujer en la envidia del pene, pero la declaraba libre del complejo de castración. Melanie Klein y otros demostraron que la mujer sufre de angustia de castración referida a sus órganos procreativos. Actualmente tendríamos que agregar que esta angustia corresponde a una realidad concreta: la mujer moderna es castrada con suma frecuencia. No me refiero únicamente al aborto, tema muy poco tratado en la literatura psicoanalítica —entre nosotros A. Aberastury y A. Rascovsky se dedicaron a investigar sus consecuencias sobre la mujer, la pareja y los hijos— sino al último perfeccionamiento de los métodos anticonceptivos. Las píldoras perturban el ciclo hormonal femenino y castran de hecho temporariamente. No sabemos bien todavía qué daños físicos y