You do not currently have permission to view the full text for this document. Please sign in to an account with an active subscription or contact support.
Como es natural, el interés del psicoanálisis por las teorías sobre la curación está básicamente centrado en los procesos curativos que tienen lugar durante el tratamiento analítico: el efecto terapéutico de otros métodos constituye por lo menos en la actualidad un tema de infieres psicológico más general. Desde luego, en las primeras épocas era necesario prestar particular atención a la significación teórica de la psicoterapia no analítica. A menudo se argumentaba que el psicoanálisis no era otra cosa que sugestión disimulada; además, el hecho de que el método analítico estuviera basado en experiencias derivadas de situaciones de rapport entre médico y paciente, al igual que, por ejemplo, la hipnosis, hacía conveniente establecer cierta diferenciación teórica. Gran parte de las observaciones relacionadas con la “resolución de latransferencia” pueden entenderse como contribuciones a este problema, que proporcionan un distingo general, pero útil, entre el psicoanálisis y otros métodos terapéuticos. Y los estudios especiales de Freud 1 sobre psicología de las masas, de Ferenczi 2 sobre la transferencia, de Ernest Jones 3 sobre la sugestión y la autosugestión, de Abraham 4 sobre el couéismo y un estudio incompleto de Rado 5 sobre los procesos de la curación, han proporcionado una base teórica más amplia para tal diferenciación.
Con todo, cada tanto nos sentimos llevados a reconsiderar las relaciones entre las distintas formas de psicoterapia, en particular cuando se hace algún progreso en el conocimiento analítico. Cuando se producen esos avances, tendemos a preguntarnos: “¿qué ocurría con nuestros casos cuando no estábamos en condiciones de utilizar ese nuevo conocimiento en forma provechosa?” Evidentemente, no nos sentiríamos así obligados si no hubiéramos usado antes términos tales como “curación”, “análisis a fondo”, etcétera. Pero durante muchos años hemos hablado en esos términos y, por ende, no podemos evitar este periódico examen introspectivo.
Una respuesta posi