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Independientemente de todo conocimiento psicoanalítico, el autor descubrió un significado sexual en el origen del alfabeto con sus diferentes signos. El alfabeto griego y nuestros alfabetos actuales proceden del hebreo, el que a su vez tiene su origen en los jeroglíficos hieráticos egipcios, a través de los sinaíticos primitivos, que no son semíticos. Persiguiendo el origen de los signos hebreos, haciendo uso de su morfología y también de su nombre, se pudo ver que una parte de ellos expresaba deseos amorosos, otros se referían a la maternidad y un tercer grupo al amamantamiento y la creación de una nueva generación.
La letra “A”, en griego “alfa” y en hebreo “aleph”, proviene de un jeroglífico que representaba la cabeza de la diosa-vaca Hathor. La “beta” “B”, en hebreo “bëth”, se representa por tres lados de un cuadrilátero. Su origen es el cuadrilátero, que significa “casa”, y que tiene también el significado del cuerpo de la mujer o de la madre, sobre todo si el cuadrilátero tiene una prolongación de dos rayitas, perpendiculares a uno de los lados. Lo mismo la palabra “bayith” significa casa y también mujer, niños y parientes. Que el vientre materno sea representado por algo cuadrado no debe extrañar, teniéndose en cuenta que el jeroglífico debía ser grabado en la piedra dura, por lo que también el sol, el huevo y hasta el círculo se representaban como cuadrados.
La “gamma” griega, “C, G.”, en hebreo “gimel', se representa mediante medio cuadrado, es decir, dos rectas que se encuentran en un ángulo recto. Filológicamente la raíz “gml” tiene los significados de “lo perfecto”, “lo equilibrado” y “la viga estirada”. También tiene el significado contrario (como es frecuentemente en las palabras primitivas) de “encorvarse, curvo, (camello)”. Camello en árabe puede ser usado como una palabra de afecto. Esto, unido a que la letra que le sigue, “daleth” (“delta” en griego, “D” significa ‘puerta’ o sea la entrada en el vientre materno, y que la letra anterior